La gran mentira de la delincuencia: Manipulación de cifras y los intereses de la elite

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El miedo siempre ha sido una forma de control bastante efectiva, la búsqueda de un enemigo que distraiga a la población de los temas importantes es recurrente y está bien documentada. Por eso es que no sorprende que actualmente, la elite chilena se encuentre de lleno inmersa en una verdadera «guerra contra la delincuencia». Sin embargo, cuando nos alejamos de su propaganda y miramos las cifras, nos encontramos con una realidad muy distinta a los que ellos exponen, dejando en evidencia sus manipulaciones y mentiras. Un completo artículo de Radio Villa Francia, con cifras en mano, desmiente uno por uno los mitos sobre la supuesta alza de delincuencia en Chile.

 

 

La Manipulación de los Medios

 

En la actualidad los medios de comunicación, la clase política y distintos actores de la sociedad, ligados al poder, han instalado el tema de la seguridad y la delincuencia como un eje central de preocupación. Obviamente esto no es gratuito, responde a una demanda de mayor control ante la sensación de inseguridad que se ha instalado en la población. Asaltos, robos violentos y programas policiales se han tomado la agenda televisiva y de medios impresos y radiales. El pasado 1 de julio, un cacerolazo en el sector oriente de la capital (un sector acomodado) puso en la palestra un “tema país” ante, como han denominado los medios de masa y algunos parlamentarios, una “oleada de delincuencia”. Oleada que, dicho sea de paso, contrasta completamente con las cifras reales y oficiales sobre delincuencia.

 

 

Percepción de la Realidad

 

Es llamativo que en Chile, especialmente desde la generación de opinión pública, se haya dejado en segundo plano los datos reales y medibles de la delincuencia y el crimen y que por el contrario, se esté dando especial relevancia a la “percepción de la delincuencia“, al temor que los ciudadanos sienten fomentado por fundaciones, autoridades y medios de comunicación. Es así que ya no se habla de cuántos homicidios hay, sino del temor que se siente de ser víctima de un homicidio; no se habla de cuántos asaltos hay por cada cien mil personas -estándar internacional de medición- sino de la percepción de sentir que uno puede llegar a ser asaltado. Es de ese modo, que un país como Chile, considerado por varios organismos -incluyendo al Banco Mundial- como uno de los más seguros y con menos tasa de homicidios y delincuencia del mundo, nos parece hoy un paraíso de la delincuencia que amerita, urgentemente, mano dura, tolerancia 0 y legitimar un estado policial “por el bien de todos y todas”.

 

Un ejemplo de esto se puede encontrar si vamos a los datos reales y medibles, en simple: a los hechos. Ante la pregunta de si Chile es un país inseguro y con alto índice de ser asesinado, Chile no solo es considerado un país seguro en cuanto a asesinatos, sino que es el país de Latinoamérica en que menos homicidios se cometen, con una tasa de solo 3,1 homicidios por cada 100.000 habitantes, frente a los 25 homicidios por cada 100.000 habitantes que tiene como promedio el continente.

 

Agregamos a esto que, en los últimos meses, las notas de prensa relacionadas con delitos de mayor “connotación social” homogéneamente ocupan importante segmentos de los noticieros centrales de TV poniéndose en la palestra, particularmente, los delitos ocurridos en la zona Oriente (asociado al sector mas pudiente) de la Región Metropolitana. Destacan los robos de vehículos motorizados y asaltos a casas habitadas, considerados hoy como delitos de mayor connotación social (DMCS) siendo que en la práctica, las denuncias del primero (robo de vehículos) en la Región Metropolitana han disminuido en un 0,9% respecto a la misma fecha del año anterior y disminuido los casos policiales de este tipo en un 6,9% a nivel país, mientras que las denuncias por robo en lugar habitado disminuyeron en un 3% en la Metropolitana y los casos policiales que han registrado este tipo de delitos ha disminuido en un 9,4% a nivel país. Estos son datos oficiales de la Subsecretaría de Prevención del Delito y de la propia institución de Carabineros de Chile, que contemplan los primeros trimestres de 2014 y de 2015.

 

 

 

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El Fraude de Paz Ciudadana y los Intereses de la Elite

 

En general, en Chile, los delitos de Mayor Connotación Social han disminuido o en la peor de las visiones, no han aumentado: los casos policiales disminuyeron en un 2,8%; las denuncias en un 2,9% y las detenciones en flagrancia en un 2,7% con respecto al año anterior. Sin embargo todas las políticas públicas hoy -sobre todo las represivas más que las preventivas- están siendo planteadas no tanto para los datos reales de victimización, sino para la percepción de éstos. Y esto ha sido en gran medida un triunfo para Paz Ciudadana, la fundación de Agustín Edwards Eastman (El dueño de El Mercurio), la cual ha logrado posicionar desde finales de los años 90’s tanto en los medios como en la transversalidad política (Alianza – Concertación, hoy NM) que las políticas públicas en seguridad estén motivadas principalmente por la percepción, frente a políticas guiadas por los datos reales de victimización que son los usados internacionalmente como datos para la generación de políticas públicas.

 

 

Principio de Cultivación

 

Uno de los factores que influyen para que la percepción de inseguridad haya aumentado en el último año, como lo indican las encuestas y estudios que presenta Paz Ciudadana, fundación que hoy tiene a su histórica directora ejecutiva como Ministra de Justicia, nos referimos a la abogada demócrata cristiana, Javiera Blanco, es que desde ahí se ha permeado directamente hacia los medios de comunicación los que han ido generando el principio de “Cultivación”.

 

El profesor de la Facultad de Comunicaciones de la Universidad Católica, Sebastián Valenzuela, en un artículo publicado a principios de año por el Diario de la Universidad de Chile, indica que “Cuando le das más minutos de cobertura a la delincuencia hay un efecto en términos de agenda setting (entendida cómo la agenda establecida por los medios de comunicación influye en la percepción temática del público). En las encuestas realizadas posteriores, reflejó que aumenta la cantidad de gente que la considera su mayor preocupación y también sube la percepción de que la delincuencia aumenta. Esto está relacionado con la teoría de la cultivación, que significa que la TV cultiva opinión pública. Pero lo más predictivo de este análisis fue la victimización”. Sebastián Valenzuela es autor del estudio Televisión y opinión pública sobre delincuencia en Chile: Análisis longitudinal e individual de las teorías del cultivo y agenda setting. “Dicha investigación cotejó los resultados de la encuesta de percepción de seguridad de Paz Ciudadana y la pauta informativa de los principales informativos de prensa de la televisión. Los resultados indicaron que existe una relación entre el tratamiento informativo de la delincuencia por parte de los canales de televisión y la sensación de inseguridad”, se indica en el artículo.

 

Y como se mencionó anteriormente, es en base a estas encuestas de percepción que se impulsan hoy políticas públicas desde el gobierno central. Del mismo modo, estas políticas, de resultados inmediatistas -o efectistas- para la población y de corto plazo, han centrado su esfuerzo principalmente en la represión y encarcelamiento, más que en la prevención del crimen y la reinserción social de quienes los cometieron. Quizás esto haga que Chile sea el segundo país de la OCDE con mayor taza de encarcelamiento por cada 100.000 habitantes, lo que vendría a negar la otra gran tesis extendida, y también basada en la percepción más que en los hechos: La “puerta giratoria” en los tribunales.

 

 

El Mito de la Puerta Giratoria

 

Si bien Islandia y Chile comparten los últimos lugares en cuanto a homicidios por cada cien mil personas, algo muy distinto ocurre con la tasa de presos por cada cien mil personas. Ahí Islandia sigue manteniendo el último lugar en el año 2013 en cuanto a países de la OCDE, sin embargo, y de forma completamente opuesta, Chile ocupa el segundo lugar luego de Estados Unidos con más internos por cada cien mil habitantes. Una diferencia abismante que indica que quizás no es el encarcelamiento la forma correcta ni adecuada para mantener una taza baja de criminalidad, y lo que es más evidente, siembra profundas dudas respecto a la existencia en Chile de una “puerta giratoria”, en otras palabras, que gran parte de los que cometieron crímenes salgan inmediamente en libertad y reincidan.

 

Esto puede ser refutado por las más diversas fuentes. Es el mismo presidente de la Corte Suprema, Sergio Múñoz, quien durante la ENADE del 2014 desmintió de forma categórica la existencia de una “puerta giratoria”, señalando que de 250 mil casos que se solicitaron prisión preventiva en los últimos 10 años, tan solo en 2.800 esta solicitud fue negada,en otras palabras, en no más del 2% de los casos operó la llamada “puerta giratoria”. En otras palabras, en vez de la “puerta giratoria”, nos encontramos con cárceles hacinadas y con la casi total falta de oportunidades de los reclusos en rehacer sus vidas sin la necesidad de volver a delinquir.

 

Todo esto hace preguntarnos por la priorización de lo problemas que la población chilena ve. Si existe una excesiva persecución judicial a quienes comenten crímenes, asimismo una baja tasa de los crímenes más graves, es difícil entender porqué se posiciona como la principal preocupación, frente a problemas mucho más profundos como lo son la salud y la educación. Esto probablemente se deba a que nos guiamos más por la percepción que los medios y otra fuentes provocan de la existencia de la criminalidad, que de la verdadera delincuencia que puede ser medida estadísticamente. Lo mismo ocurre con la “puerta giratoria”, la cual si observamos los noticiarios, tienden a visualizar casos que son más bien excepcionales, y que son mostrados como la regla, como lo común. Es así, que en un país relativamente seguro, al menos en cuanto a delitos de sangre, se viva con el constante temor a ser violentados por otros, y de paso siendo un país que tiene la tasa de encarcelamiento más alto de América Latina, es a la vez un país en donde se cree que nadie queda preso.

 

 

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Mano Dura… Sólo contra el pobre

 

Las políticas públicas que se están impulsando tienen que ver con el endurecimiento de penas, mientras que no se tocan las causas de la delincuencia, por lo que la fundación San Carlos de Maipo lanza un estudio que concierne a este tema en el cual se busca conocer cuáles son las condiciones de exclusión de las personas privadas de libertad. En dicho estudio se buscaron los factores comunes que presenta la población penal, con una muestra de 2000 reos en 9 penales. Marcelo Sánchez, gerente general de la fundación indica en CNN: “hay toda una mitología respecto a cuales son las condiciones sobre las cuáles han delinquido y faltaba el dato duro y sin dato duro no haces política pública. Lo primero que detectamos fue altos niveles de exclusión respecto a determinados bienes sociales que son super importantes para el desarrollo de cualquier persona por ejemplo el tema de la educación, que cerca del 90% no haya terminado su educación, que el 7% sea analfabeto, son índices que a lo menos duplican la realidad poblacional (…) El 65% de hombres y mujeres había abandonado el hogar antes de los 18 años, 60% con consumo de drogas y alcohol”.

 

Por otra parte, Gendarmería de Chile reclama que no ha habido políticas públicas para la modernización del sistema penitenciario, dando cuenta del absoluto abandono que hay de los centros de reclusión puesto que ha habido una más que deficiente política de reinserción de los reos, acarreando la alarmante cifra de un 60% de reincidencia de quienes egresan de estos, sobrellevando además un 47% de hacinamiento. De esto también se puede deducir que el encarcelamiento no es una herramienta que deba expandirse para disminuir la delincuencia, porque no ha tenido resultados importantes, menos aun cuando no hay una política real de reinserción.

 

 

 

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EN RESUMEN: LA ELITE ESTÁ MINTIENDO Y MANIPULANDO CIFRAS PARA CRIMINALIZAR AL POBRE MIENTRAS ELLOS ROBAN Y ESTAFAN TODOS LOS DÍAS Y JAMÁS VAN A LA CÁRCEL

 

 

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17 comentarios

  1. Muy Interesante hasta que salieron con el famoso discurso de la «Igualdad», que es la farsa mas grande con que le han mentido al Pais los ultimos 30 Años…..cuando todos uds Entiendan que la Igualdad es mas Utopica e INJUSTA que el Comunismo van a cambiar muchas cosas aca

  2. wen articulo mono cuilao. lo tendré presente cada vez que escuche a los alaracos que gritan. Igual es charcha cuando te asaltan eso si

  3. Este artículo falta a la verdad o los datos son incompletos.La delincuencia a aumentado a tal grado que llegó hasta el Congreso. Se han instalado cártel con nombres de fantasía como los siguientes:AFP; Polar; Isapre; Endesa, Soquimich,Penta, UDI, etc,etc.

    • sin embargo «Nueva Mayoria» es el cartel mas peligroso, se especializan en robarle la dignidad a los mas pobres de este pais, utilizan artimañanas como vestir delantal medico ya que es «grito y plata» entre las masas poblacionales ignorantes, eso junto al discurso de la dictadura los ha mantenido en el lugar N 1 de los delincuentes mas peligrosos del pais, ya son 25 años engañando, embaucando, estafando y robando a destajo.

      • chilenotrabajador on

        El robo mas grave, es el que practica la elite empresarial y política. Lo mas triste es que solo en pocos casos es castigada, y para peor levemente. No se porque se empeñan en distinguir entre nueva mayoría, alianza o lo que sea, todos son iguales, solo protegen sus propios intereses y de los poderosos. Se han preguntado alguna vez porque siguen existiendo «robos legales» como las AFP ???
        Saludos defensores de lo indefendible

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