Empleado de los empresarios: Juan Antonio Coloma también recibió dinero de las pesqueras

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coloma chico

 

Una nueva investigación de Ciper Chile, reveló nuevos pagos de la industria pesquera a parlamentarios de diferentes partidos políticos. Estamos hablando de una investigación diferente a la aparecida la semana pasada, que aumenta aún más la larga lista de políticos sobornados para aprobar la Ley Longueira. En esta oportunidad, los pagos fueron realizados por las empresas pesqueras: Asipes, Lota Protein y Blumar, y beneficiaron a los parlamentarios Fuad Chahin y Patricio Vallespin (DC), Antonio Horvath y Carlos Bianchi (Independientes) y Juan Antonio Coloma y Arturo Squella (UDI). En total, los pagos suman $445 millones.

 

Fuad Chahín y Patricio Vallespín (DC)

En el registro realizado por CIPER a la contabilidad de Blumar aparece además un diputado en ejercicio y familiares y asesores de parlamentarios. Una de esas boletas está a nombre del diputado Fuad Chahín (DC): por $2 millones y está fechada el 10 de diciembre de 2009, en la recta final de la campaña que lo llevó por primera vez al hemiciclo por el distrito de Curacautín y Lautaro. El fantasma de las boletas irregulares pena desde hace un tiempo a Chahín. En diciembre de 2015, CIPER reveló que las rectificaciones tributarias hechas por el Grupo Said lo incluían. En 2009 Inversiones Caburga le giró $5,5 millones al diputado, y la rectificación realizada indica que no tuvo respaldo.

 

Hay más pagos de Blumar a personas del círculo estrecho de diputados DC. Desde 2011 la abogada Tatiana Muga Mendoza está casada con Patricio Vallespín, quien presidió la Comisión de Pesca de la Cámara hasta 2010. Ella recibió un total de $11,1 millones de Blumar, en tres pagos entre 2009 y 2012. Desde 2012, Muga es jueza del Juzgado de Policía Local de Puerto Montt, la misma zona por la que Vallespín es diputado.

 

Antonio Horvath y Carlos Bianchi (Independientes)

En 2012, durante la tramitación de la Ley de Pesca en el Congreso, era comentario entre los legisladores que Lota Protein estaba ejerciendo un fuerte lobby para abrir el mercado, licitando las cuotas de pesca y así poder competir de igual a igual con las nueve familias que controlan el negocio en el país desde hace décadas. Las boletas que halló CIPER en la contabilidad de la pesquera noruego-danesa calzan a la perfección con la postura que tuvieron en el Congreso los senadores Antonio Horvath y Carlos Bianchi.

 

Bernardo Caro Muñoz se presenta como ingeniero de pesca y asesor del senador Horvath “ad honorem”. Ya ejercía ese rol en 2012 cuando se tramitaba la Ley de Pesca en el Congreso. Entonces, Horvath presidía la Comisión de Pesca del Senado. Entre el 18 de julio de 2011 y el 31 de diciembre de 2013, Bernardo Caro emitió 69 boletas a Lota Protein (14 fueron anuladas). En total, la pesquera le pagó $274 millones a Caro.Tanto Caro como Horvath se jugaron por instalar las licitaciones en la ley.

 

Juan Antonio Coloma y Arturo Squella (UDI)

Otro de los antecedentes complejos que agravan la situación de Asipes en la investigación del Ministerio Público, son las boletas que pagó a dos diputados de la UDI en ejercicio: Arturo Squella Ovalle y Juan Antonio Coloma Álamos. Arturo Squella es diputado por Quilpué y Villa Alemana y aparece emitiendo seis boletas (dos nulas) para Asipes por un total de $3,3 millones entre enero y junio de 2009, el mismo año en que protagonizó su primera elección parlamentaria.

 

En el mismo periodo, el diputado Juan Antonio Coloma Álamos, representante de Melipilla e hijo del senador de la UDI del mismo nombre, recibió $4,4 millones de Asipes, por ocho boletas. En 2009 Coloma fue candidato por el distrito de Los Andes, pero perdió. Recién en 2013 pudo llegar a la Cámara. Otro militante de la UDI y compañero generacional de Squella y Coloma hijo, Guillermo Ramírez Diez, también aparece recibiendo pagos de Asipes en el mismo lapso de 2009. El ex secretario general de la tienda –y actual vice presidente– registra seis boletas (una nula) por $3,3 millones. En 2009 Ramírez era jefe de gabinete del senador Coloma, quien entonces presidía la UDI.

 

Lo volvemos a repetir: Que a estas alturas siga existiendo la nefasta Ley Longueira, que está más que comprobado que fue aprobada a punta de sobornos, refleja a la perfección el fraude de la Democracia, que lo único que hace es perpetuar un sistema que funciona a espaldas de las personas




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