El crecimiento no sirve: La “teoría del chorreo” es un mentira con tanta Desigualdad Social

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capitalismo 100

 

Un artículo de la revista inglesa Business Insider, además de desmentir la “teoría de chorreo”, volvió a exponer la brutal desigualdad que existe en Chile, colocándonos en el puesto número 1 en cuanto a inequidad se refiere dentro de los países de la OCDE. Algo que no nos debería extrañar, considerando que la mitad de los chilenos gana menos de 350 mil pesos y existen 10 millones de endeudados, todo mientras tanto, el 1% del país concentra el 35% de la riqueza del país y cada día son más millonarios. Parte de la nota detalla:

 

Chile es campeón otra vez. Según un informe publicado este lunes por el Banco Mundial y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, a través del medio británico Business Insider, Chile lidera nuevamente el ranking de desigualdad después de una redistribución que considera los factores de nivelación como impuestos pagados, prestaciones en efectivo y seguridad social.

 

En un listado que da cuenta del índice de desigualdad antes y después de redistribución, con una cifra entre 0 y 1 siendo 0 la igualdad perfecta y 1 la máxima desigualdad, Chile muestra un índice de 0,47 después de redistribución. La publicación señala que “los impuestos suelen ser mayores para los pobres, reduciendo sus ingresos disponibles y las posibilidades de movilidad social ascendente”. Además, el estudio agrega que “el país también tiene que lidiar con la corrupción y un pequeño número de poderosos oligarcas”.

 

Leonardo Moreno, director ejecutivo de la Fundación para la Superación de la Pobreza (Fusupo) indaga en este último punto. “Volvemos a los mismo números que se han entregado anteriormente, que dicen que el 20% más rico está acumulando cerca del 72% del PIB, y sabemos que cerca del 1% concentra cerca del 32%. Vemos poca salida ante esto que nos golpea, y necesitamos un respiro. Hay que revisar bien el tema tributario y el tema laboral, pero yo agregaría una tercera cuestión, que ha estado planteada como ‘más crecimiento’. Yo creo que debemos revisar nuestra matriz productiva. Hemos vivido de materias extractivas durante muchos años y eso trae consecuencias como ahora”.

 

Según Moreno, el impacto que tiene el IVA en los estratos más bajos es mayor al que tiene en las familias de mayores ingresos. Esto, debido a que al ser un impuesto al consumo, son las familias de menos ingresos las que deben ocupar el 100% de sus ingresos (usualmente más) en esta materia, a diferencia de los estratos más altos, que pueden, por ejemplo, ahorrar. Antes de redistribución Chile marca un 0,50 como índice de su desigualdad. Después sólo disminuye a un 0,47, lo que implica una reducción poco significativa.

 

En esa línea el director ejecutivo de la Fusupo desliza que existen dos caminos para hacer que la redistribución genere un mayor impacto: los impuestos y la negociación de los trabajadores en sus respectivas empresas. Marco Kremerman, economista de Fundación SOL, concuerda con lo señalado por Moreno. Según afirma, el Código Laboral chileno acota los niveles de negociación favoreciendo al gran empresariado: “Para que se produzca una mayor distribución de las ganancias, un elemento fundamental es la negociación colectiva a gran escala: a nivel centralizado, por sector económico, por rama, por territorio o a nivel nacional. En general, en todos los países donde existe esa negociación, uno observa mayores niveles de igualdad en los ingresos e incluso mayores niveles de ocupación y productividad”.

 

El economista, además, agrega que con la última reforma laboral no se lograron avances sustanciales en materia de negociación colectiva: “En Chile el espacio de negociación a gran escala fue prohibida con el plan laboral del 79’ y jamás se ha vuelto a discutir. No estuvo presente en la discusión de la reforma laboral que entró en vigencia en abril de este año. Chile tiene desactivado el conducto que permite generar mayores niveles de igualdad, que es el espacio de la producción, antes de entrar al espacio de la redistribución”. Kremerman afirma que es el lobby impulsado desde el gran empresariado el que ha hecho las maniobras para evitar que temas como el mencionado se incluyan dentro de la legislación chilena

 

Esto es simple: El 90% de los que nacen pobres morirán pobres por más esfuerzo que hagan, mientras que el 90% de los que nacen ricos morirán ricos aunque hagan nulo mérito para aquello. Por lo tanto, al próximo que diga que el problema de Chile es la “falta de crecimiento” y siga mintiendo con “la teoría del chorreo” deberíamos agarrarlo a patadas voladoras




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2 comentarios

  1. necesitamos las dietas parlamentarias on

    ¡Campeones de la desigualdad! ¡Sí! ¡Somos campeones!

    ¡Chile, Chile, Chile!

    Vota por los candidatos del PRI y de la UDI, para que sigamos siendo campeones. Dí que sí… ¿Ya?

  2. Crítica de Mario Bunge a la economía neoclásica que sustenta este tipo de políticas económicas neoliberales

    La economía ortodoxa ha sido cuestionada desde distintos ámbitos y desde distintas disciplinas. Este artículo contiene los fundamentos del filósofo argentino Mario Bunge en su contra.
    Índice

    1 Introducción
    2 Carácter pseudocientífico de la economía ortodoxa
    3 Argumentos filosóficos
    4 Referencias

    Introducción

    Bunge expresa que es improbable que estudiantes de económicas y gestión empresarial usen la microeconomía neoclásica para abordar algún problema económico en la vida real y opina que “el hecho de que la teoría haya permanecido intacta durante más de un siglo, pese al significativo progreso de otras ramas de la ciencia social, constituye un claro indicador de que es pseudocientífica”.1​
    Carácter pseudocientífico de la economía ortodoxa

    Para Bunge la microeconomía neoclásica como economía ortodoxa es pseudocientífica y conceptualmente difusa e inmune a la falsación empírica, además considera que al estar formulada en términos matemáticos y rigurosos la teoría de enfoque neoclásico posee una “brillante apariencia científica”.1​

    Sin embargo no estudia sistemas económicos reales, ignora la historia y todas las restricciones macrosociales y no se preocupa por el medio ambiente o las generaciones por venir. Asimismo no da cuenta de la formación de los precios o el dinero, no explica la inflación o la estanflación, no predice de manera exacta las expansiones y contracciones económicas e ignora fuerzas como sindicatos, monopolios, empresas multinacionales, el Estado omnipresente y la clase dirigente militar.1​

    laissez faire no es un lema ideológico aislado: se trata de la consecuencia lógica de dos dogmas que se mantienen de forma acrítica, pese a los cambios en la realidad económica desde que Adam Smith (1776) publicó su gran obra. Estos dogmas son los principios de que a) el único objetivo de la actividad económica es el beneficio privado; y b) el mercado libre (no regulado) se autorregula, es decir, está siempre en equilibrio o cerca del mismo, por lo que, sin duda, toda intervención tendrá en él un efecto perjudicial.

    Argumentos filosóficos

    El análisis filosófico de Bunge, y por tanto la crítica, a la economía ortodoxa se centra en la exposición de principios filosóficos tácitos sobre los que descansa: una ontología individualista (la tesis de que sólo los individuos existen y que las entidades colectivas – tales como las naciones – son ficciones de la imaginación), una gnoseología acientífica y una ética individualista (ligado a una consigna egoísta: todos para sí). Asimismo de presuposiciones que la apoyan y que no han sido sometidos a comprobaciones empíricas por haberse tenido por obvios, las cuales son:1​

    Todos los recursos naturales son inagotables o reemplazables.
    Todos los seres humanos son básicamente egoístas.
    Todos los seres humanos son económicamente racionales.
    Toda acción económica tiene una utilidad precisa.
    Todos los individuos y todas las empresas intentan maximizar sus utilidades esperadas
    La propiedad privada es o debe ser tanto ilimitada como inviolable
    Todos los medios de producción, comercio, transporte, comunicación y finanzas deben estar en manos privadas.
    Economía=mercado=capitalismo
    Los mercados libres son autosuficientes y se autorregulan
    Los precios suben y bajan con la demanda en un mercado libre
    Todo mercado libre está en equilibrio o cercano a él
    El mejor orden social es el que dispone del mercado más libre
    El mejor mercado es el que puede crecer sin límites
    Los hombres de negocios no tienen obligaciones morales
    Le corresponde al Estado proteger los intereses privados.

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