Con datos en mano otra vez demuestran que el “crecimiento” del país durante el Gobierno de Piñera no sirvió de nada

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Además de las comprobadas mentiras sobre su Gobierno, (donde hasta El Mercurio reconoció que mentía) y promover el fascismo en contra de los pobres,  la campaña presidencial de la ultraderecha y Sebastián Piñera está basada sólo en “aumentar el crecimiento del país”, discurso vacío y obsoleto, ya que está demostrado que crecer con tanta inequidad lo único que hace es aumentar la Desigualdad Social. En este contexto, la periodista Patricia Politzer, a través de una columna para El Mostrador, nuevamente demostró, con datos en mano, la inutilidad que tiene el discurso del “crecimiento”, esta vez, ejemplificándolo con el nulo legado del Gobierno de Piñera. Parte de la columna señala:

 

Desde el oficialismo y desde la oposición se hacen circular cifras y estadísticas de uno y otro período. Cada sector les saca punta a sus éxitos y desdibuja sus debilidades. Pero cualquiera sea la manera de comparar, hay un dato duro e indesmentible: durante la administración de Sebastián Piñera el país creció un 5,3% en promedio y, en este Gobierno, bordeará apenas el 2%. A la luz de esta diferencia considerable en materia de crecimiento, hay algo que no calza: casi todas las demás cifras. O, dicho de otro modo, ¿qué se hizo con ese crecimiento sustantivo durante el Gobierno de los mejores, como lo llamó el ex Presidente Piñera?

 

No calza, por ejemplo, que con ese crecimiento del 5% el desempleo promedio en el mandato de Piñera haya sido del 6,9% y Bachelet, con crecimiento magro, haya logrado mantenerlo en un 6,4%. Más allá de la polémica gratuidad universitaria, tampoco calza que –habiendo consenso en la importancia de la educación preescolar– el Gobierno de Piñera haya llegado a 24 mil cupos en educación preescolar, mientras Bachelet esté casi triplicando esta cifra con 70 mil plazas para niños entre cero y cuatro años. Con el bajo crecimiento, el sueldo promedio de un profesor jornada completa (37 horas semanales) llegó a $827.000, mientras cuando el país crecía a toda máquina era solo de $580.000.

 

En otro ámbito, a pesar del bajo crecimiento, Bachelet logró seguir reduciendo el porcentaje de quienes viven en la pobreza (multidimensional, como se mide ahora) de 20,4 al 19.1 por ciento. En materia de energía –asunto esencial para el crecimiento futuro–, el costo bajó a la mitad durante el Gobierno actual, y el porcentaje de energías limpias y renovables aumentó de 6,3 a 16,7 por ciento de la matriz energética. Y, en cuanto a obras públicas, mientras Piñera licitó y adjudicó 10 proyectos por US$2.126, Bachelet hizo lo propio con 17 proyectos por US$4.543. Todo esto, en cifras oficiales.

 

Cuesta encontrar proyectos estructurales durante la administración de Piñera. Nada se avanzó en mayor productividad, materia indispensable para seguir creciendo. Su producto estrella es el incremento que tuvo el PIB, pero sus detractores dirán que se debe al precio promedio del cobre que superó los 3,5 dólares la libra (en este cuatrienio llegará a alrededor del 2,5) y al efecto rebote después de la gran crisis del año 2009.

 

Bachelet, en cambio, con su crecimiento magro, ostenta una serie de reformas profundas. Sus detractores culparán a estas reformas por el bajo crecimiento, pero lo concreto es que, además de los cambios en educación y en el sistema tributario –que seguramente requerirán mejoras-, en estos cuatro años, se terminó con el sistema binominal, se estableció el financiamiento público de la política, se promovió la transparencia en diversos ámbitos, la democracia interna de los partidos políticos y una serie de medidas anticorrupción. También se logró la despenalización del aborto y un acuerdo civil para parejas que no quieren o no pueden casarse. Todos, avances para modelar un país más desarrollado en el sentido amplio de la palabra.

 

Visto de este modo, resulta curioso que Sebastián Piñera elija a la Presidenta Bachelet para demostrar que él fue y será un mejor gobernante.  Los frutos del crecimiento, que logró en sus cuatro años de Gobierno, no se aprovecharon en la construcción de algo sólido para el futuro. Para muchos, fue como agua que se escurre entre los dedos

 

Bastan dos neuronas para saber que el discurso del Crecimiento no sirve de nada con tanta Desigualdad Social. Lo que falta en Chile es Desarrollo, pero eso a la ultraderecha no le interesa ya que significa perder sus privilegios




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3 comentarios

  1. Pero que mierda acabo de leer… ¿un PERIODISTA cuestionando el desempeño economico del gobierno de piñera insinuando que fue mejor el de la vieja bashele?… jajaja mañana se acaba el mundo. Rascas culiaos, por ultimo pongan el analisis de un profesor de matematicas.
    Ni siquiera me dare la paja de rebatir tamaña brutalidad que acabo de leer. Con el cariño que les tengo, mejor quiten la noticia porque parece una broma….se ve tierno.

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