¿Las protestas violentas no sirven? Gobierno francés suspendió alza de los combustibles y congeló precios de los servicios básicos tras fuertes protestas

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En las últimas tres semanas, el movimiento de los “chalecos amarillos” se había tomado Francia con violentas protestas en todo el país, y lo que partió como una protesta en contra de alza de precio de los combustibles, tomó un carácter de Lucha de Clases que derivó en un petitorio que incluía hasta el aumento del sueldo mínimo y exigiendo impuestos a los más ricos. Esto contó con el respaldo de la izquierda francesa y el alejamiento de la ultraderecha, quienes a pesar de que un primer momento apoyaron las movilizaciones, al ver que comenzaban a atacar los intereses de los más ricos comenzaron a quitarles el apoyo, (otra muestra más que la ultraderecha jamás estará con el pueblo). Pues bien, con el país incendiándose, al Gobierno francés no le quedó otra que recular en el alza de impuestos a los combustibles congelar los precios de la luz y el gas. Una nota de El País detalla:

 

La presión en la calle, en la oposición y en la propias filas de la mayoría gubernamental se había vuelto insoportable para el presidente Emmanuel Macron. El Gobierno francés anunció hoy la suspensión durante seis meses de la subida de las tasas al combustible prevista para el 1 de enero. Con esta decisión, Macron da marcha atrás en la medida que desencadenó la revuelta de los llamados chalecos amarillos. El movimiento reclama una mejora del poder adquistivo y expresa el hartazgo de las clases medias empobrecidas de la Francia provincial.

 

La esperanza de Macron es que la moratoria en el precio de la gasolina y el gasoil apacigüe a los chalecos amarillos, la prenda que es obligatorio llevar en los vehículos franceses y que es el emblema del movimiento. No está claro que lo consiga. El Gobierno confía en que, como mínimo, las concesiones sirvan para rebajar el amplio apoyo al movimiento en la opinión pública. Según los sondeos, en torno al 70% de franceses simpatiza con la protesta. Philippe anunció otra medida para calmar los ánimos: la suspensión, también durante seis meses, de las tarifas del gas y la electricidad.

 

Desde que estallaron las protestas hace tres semanas, otras reivindicaciones se han sumado a la de la moratoria en el impuesto al combustible, que penaliza a los franceses que usan el coche a diario en las ciudades y regiones francesas con menos transporte público. Entre otras peticiones que formulan los chalecos amarillos, figuran una bajada de otras tasas que gravan a las clases trabajadoras, el aumento del salario mínimo o la reintroducción del impuesto sobre la fortuna.

 

 

  • En Francia estaban quemando el país completo, a la policía la tenían arrancando al punto que algunos decidieron que no iban a reprimir más al pueblo, y efectivamente lograron su objetivo, algo que jamás habrían logradoprotestando con batucadas… La única protesta que sirve es la violenta. No puede ser que las personas le teman al Gobierno, el Gobierno tiene que temerle a las personas. Aprendamos de los franceses:

 




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6 comentarios

  1. en cualquier momento Giorgio Jackson va a pedir que sapeen a todos los manifestantes en Francia como lo pidió con los movimientos secundarios aquí

  2. fachosenfermos on

    Bueno esto deja en claro la eficacia de las protestas violentas contra un gobierno que no escucha al pueblo. Esperemos que con esto las tesis progres que dicen que desacreditan los movimientos se terminen de una vez, porque la realidad las ha refutado, lo mismo que las tesis de derecha que dicen que un semáforo o un auto quemado es terrorismo, ya que en realidad esa acción directa es parte de la historia de los movimientos sociales que han conseguido conquistas que han valido la pena.

  3. así se consiguen las cosas con protestas en serio y con sindicatos fuertes, lo que da un poco de risa son las pequeñas diferencias, en Francia con unos chalecos amarillos han sido aplaudidos y aquí por unos overoles blancos querían hablar de terrorismo. La hipocresía no tiene límites en Chile

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