La desigualdad social me robó el celular

8

educacion 8484

 

Por Camila Paz

 

Hace unos días me robaron el celular. No fue en la calle, no fue en el metro. No me «cogoteraon», tampoco fue un «lanzaso». Fue en la biblioteca. Fue en el colegio. Muchos pensaron que debía llamar a los pacos, pero jamás permitiría que esas bestias tratasen a mis estudiantes como delincuentes, más cuando el colegio donde trabajo es de población, y bien sabemos como esos desclasados de verde amedrentan y abusan de su propia gente, gente que bien podría ser vecina o familiar de esos que se creen «los guardianes del orden y la ley». Los pacos no. Nunca fueron opción.

 

Reconozco que me dolió, y mucho, y no precisamente por la plata, que confieso me complica bastante (pues comprenderán que el sueldo de un profe no es de los más «elevados»), sino que lo que caló profundamente en mi, fue el que hayan [email protected] capaces de robarle a su propia clase. [email protected], les dije, yo soy trabajadora como muchos de sus viejos y viejas, y como clase trabajadora, las cosas nos cuestan y harto. Entiendo, sí, que a veces la necesidad es mucho más fuerte en sectores donde hay quienes ni para comer tienen, pero hacerse las monedas con alguien que, además, tiene historia y vida en sus propias barrios, no corresponde.

 

Siento que ese diálogo fue fundamental, pues hay toda una ideología operando en la mente de [email protected] [email protected], en donde el «sálvese quien pueda» es madre de esa «viveza» que algunos mal entienden. Espero, aún, que quien haya sustraído mi celular -que mayor brillo no tenía por lo demás- se acerque a conversar con la profe que les ha demostrado que otro tipo de relaciones pueden establecerse en medio de la profunda pobreza, marginalidad, injusticia y desigualdad que SON LAS ÚNICAS Y VERDADERAS CULPABLES DEL ROBO DE MI CELULAR. Es por eso que debemos cambiar, radical y organizadamente, esta sociedad y, por lo mismo ¡urge una educación gratuita, estatal y al servicio de los trabajadores y el pueblo! Sin duda alguna, sigo confiando plenamente en mis [email protected] estudiantes, porque el porvenir tiene que ser de ellos, tiene que ser nuestro.

 




Compartir.

8 comentarios

  1. «Es por eso que debemos cambiar, radical y organizadamente, esta sociedad y, por lo mismo ¡urge una educación gratuita, estatal y al servicio de los trabajadores y el pueblo!«
    La sociedad chilena no tiene remedio, los flaites, los rotos, los ladrones, los mal educados, van en aumento, y si eso aumenta nunca vamos a crecer, otra cosa no sacan nada con tener una educación gratuita si la educación base es mala, como dije hace mucho, los niños de hoy en día van a puro perder el tiempo, no estudian, copian en las pruebas, no entienden lo que leen, van a puro calentar el asiento, no digo que sean todos pero son la mayoría, y eso es grave.
    Y hay otro aspecto importante, los padres, en Chile no saben criar los hijos, no saben, si no saben criarlos desde chicos cuando crezcan van a ser unos monos descontrolados
    Por eso la sociedad chilena esta cagada y no tiene cura, aunque tengamos todo el dinero del mundo igual el país va a ser un país mediocre por que la mayoría de los chilenos no son capases de comportarse como humanos desarrollados por que la lamentablemente la educación instaurada en Chile es mala y los padres no saben criar a los hijos correctamente con eso es difícil crecer.

  2. Camila Paz, te agradezco este testimonio, renuevas una perspectiva que -inmersos en este sistema- a veces olvidamos y otros nunca conocerán.
    Ojalá se propague esta visión y espero encontrar en mi vida a muchos que piensen de esta manera. Así podemos afirmar que no todo está perdido, que podemos salir del individualismo y constituirnos como sujetos que reconocen en el otro un mundo de percepciones totalmente válido.
    Un abrazo.

  3. Camila, entiendo que eres profesora, no se de que materia, pero si así te expresas y así fue como te expresaste en la sala uff veo que necesitamos con urgencia educación de calidad. La enseñanza parte en casa, pero si en la población eso no existe como tu indicas, el profesor podría aportar con ello y dar el ejemplo expresándote bien o no?, sea como sea las autoridades son Carabineros no «Pacos». Mal que no hayas llamado a alguna autoridad que imponga respeto y orden que requieren aprender estos muchachos. Por que por lo visto tu no lo impones y pasaron sobre ti.

    • Felipe: Concuerdo completamente contigo, piden educación gratuita y de calidad y mira ella siendo maestra se expresa de esa forma en contra de las autoridades, menospreciando las y promoviendo el odio a niños tan pequeños y vulnerables como ella le llama. Típico resentimiento social que tanto se ve diariamente en marchas y actos vandalicos.

      • Felipe y Natalia: Ustedes no entienden nada de nada , pareciera que tienen la capacidad de análisis de un niño de 12 años, lo cual da pena y algo de risa también. De todas maneras, se nota desde donde comentan; mezclando una cosa con otra… es la típica retórica conservadora e intolerante que abunda en los ignorantes.

        Además, ambos escriben horrible como para tener la cara de raja para criticar a otro en esa materia. Y las autoridades se respetan… siempre y cuando estas respeten también, de otra manera, es opresión. Lamentablemente, nuestras «autoridades» protegen al banco, a la AFP, al político corrupto, al empresario mórbido de dinero. Como dicen los vecinos, vayanse a cagar par de pelutudos.

        • Francisco, tómese un armonil y la próxima elección espero que se levante a votar para que no sigan saliendo los mismos políticos corruptos, por que esos si que son PELOTUDOS.. y de eso se trataba mi comentario RESPETO…pero como no entiendo anda tu a cagar gran pelotudazo jajaja pero con respeto.

  4. A ver… los delincuentes en Chile no roban para tener que comer; roban para poder adquirir bienes materiales a los cuales sólo pueden acceder los millonarios: ropa de diseñador, vehículos de lujo, vacaciones en lugares paradisíacos…. por cierto, todos lujos a los cuales NO PUEDEN ACCEDER millones de profesionales con estudios universitarios que no forman parte de la elite (vale decir, la gran masa).

    Tan equivocada está la autora, que no se da cuenta que incluso los «millonarios» recurren al robo y a la estafa para incrementar su riqueza.
    Si bien es cierto que existe mucha desigualdad en este país, no confundamos las cosas. Los delincuentes del «robo del siglo» (el del aeropuerto) no robaron cientos de millones «para tener una vida digna». No, ellos querían darse la vida de un millonario como Farkas.

Dejan tu comentario