Por eso odiaba al Movimiento Feminista: Más de 30 mujeres denunciaron a Fernando Villegas por acoso sexual y comportamiento obsceno

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fernando villegas facho culiao 7

 

Un reportaje The Clinic, reveló una serie de acusaciones de compañeras de trabajo del comentarista de televisión y columnista de La Tercera, Fernando Villegas, por maltrato laboral, acoso sexual y comportamiento obsceno. Cabe mencionar, que como buen derechista Villegas siempre se declaró un enemigo acérrimo del Movimiento Feminista. Parte del artículo señala:

 

Miradas impúdicas, comentarios obscenos y malos tratos. Mujeres y colegas que han compartido el recorrido laboral del comentarista y escritor relatan a The Clinic las conductas lascivas que han sido un lugar común en su comportamiento tras las cámaras. El exdirector ejecutivo de Chilevisión, Jaime de Aguirre, admite que en una ocasión Villegas fue reprendido por su conducta y que se le pidió “respeto” hacia sus compañeras de trabajo, mientras productores y personas que trabajaron en “Las vueltas de la vida” afirman que el maltrato a productoras de ese programa fueron determinantes en que éste se terminara. Más de 30 personas fueron entrevistadas para este reportaje, y la mayoría prefirió responder a condición de anonimato. Fernando Villegas declinó replicar las afirmaciones.

 

La doctora María Luisa Cordero recuerda a The Clinic que fue una de las invitadas a ese programa en marzo de 1995: “Esa noche yo era la única invitada. Cuando nos llamaron para entrar al set, yo me retrasé unos diez segundos, él se quedó conmigo sin que me diera cuenta. Cuando me doy vuelta, me encontré con este caballero que es muy alto y me dice textual: ¡Qué buenas tetas tienes, Cordero!”. Relata que cuando ella lo increpó, él minimizó su gesto, diciéndole: “¡Pero qué te pasa mujer!”. La siquiatra revela que tardó veinte años en relatar el episodio en un programa de televisión (Mentiras Verdaderas), porque, por aquellos años, “una persona que pasó por eso perdía mucho más de lo que ganaba al hacerlo público”.

 

Para la comentarista televisiva, lo más revelador vendría semanas después de haber narrado su experiencia en televisión, cuando parte del equipo de maquillaje de La Red se le acercó y agradeció haber “denunciado” a Villegas: “Me dijeron que le tenían asco y rabia, porque las manoseaba y les decía cosas. Recuerdo una señora de muy bajo perfil, que se me acercó después del capítulo en que lo conté y me dijo: ‘Gracias doctora por denunciar a ese degenerado. Supiera las cosas que nos hace a nosotras’”.

 

Piri Riveros, maquilladora, luego de maquillar a Paulsen preguntó si faltaba alguien más, ya que restaban pocos minutos para que empezara el programa. Faltaba uno. En eso, siento una mirada muy inquisidora. Como había un ventanal de cristal detrás de nosotros, podía ver quién entraba y salía al área de maquillaje, peluquería y vestuario. Miro por el reflejo y me doy cuenta de que viene un caballero muy alto, que ya me está mirando el trasero sin disimulo. Era Fernando Villegas. No me saludó, pero mirándome de pies a cabeza, me dijo: ‘¿Dónde está la otra del turno? ¿Esa, la tetona?’ Le respondí que el turno me tocaba a mí y que por favor se sentara para maquillarlo, porque me tenía muy incómoda por la forma en que me miraba el trasero. ‘Uy, me saliste chúcara’, respondió-.

 

Hasta ese momento, no conocía a Villegas ni había tratado con él. Esos primeros segundos, sin embargo, bastaron para que se sintiera “hastiada hasta por su forma de hablar, y por su mirada tan libidinosa que llegaba a incomodar, sin siquiera decir una palabra”. -Quería terminar muy rápido de maquillarlo. Me dijo que parecía geisha por mis ojos rasgados, y preguntó si acaso yo sabía a lo que se dedicaban las geishas. Al final terminé y al pararse me quedó mirando, y me dijo: ‘Mmm, tenís buen culo, ah’, y se fue. En la semana pensaba que venía el turno del domingo y era terrible, porque tenía que estar sola con Fernando Villegas. En los restantes programas siempre lo escuché referirse a mujeres por el poto o las tetas. Fue horrible. Era como un hombre obsesionado con eso-, apunta Piri.

 

Un caso emblemático de los problemas que provocó en los equipos de trabajo la conducta de Villegas, fue el programa “Las Vueltas de la Vida”, de Chilevisión. Un ex directivo del programa, a condición de anonimato, reveló que “fueron denuncias de maltrato laboral en su contra, por parte de dos productoras, las que determinaron que la estación dejara de hacer el programa”. El directivo no recordaba que las denuncias incluyeran acusaciones de acoso sexual, pero una de las productoras afectadas reveló, a condición de anonimato, que en ese programa Villegas tuvo todas las conductas que cualquier protocolo de abuso hoy prohibiría.

 

Nuevas Denuncias

Tras las revelaciones hechas ayer sobre el comportamiento lascivo y obsceno de Fernando Villegas con las mujeres con las que ha trabajado, The Clinic confirmó nuevos antecedentes sobre acosos verbales y físicos en Radio Agricultura y besos no consentidos a una maquilladora de Chilevisión:

 

“Villegas le metió la mano debajo de la blusa a una productora, sin saber que era hija de una importante figura de la estación”. La mujer afectada no quiso hacer declaraciones para este medio. No obstante, consultado por esta materia, el conductor de Directo al grano, Gonzalo de La Carrera, confirmó que el año pasado recibió tres denuncias sobre el comportamiento del escritor y que las informó a la dirección de la estación .En tanto, Denisse Layseca, otra de las maquilladoras que asistía a los panelistas de Tolerancia Cero, relató que por un año recibió los acosos de Villegas.

 

«Empecé a trabajar en Tolerancia Cero en 2006, pero él siempre fue así. Su forma de ser con las mujeres, o al menos con las maquilladoras, se basaba en comentarios incómodos, palabras que él podría interpretar como piropo, pero que a una la sometían a momentos tremendamente ingratos. Además, era de mucho roce físico, se acercaba y le gustaba abrazar en demasía. Al saludar y despedirse, pasaba el límite de cariñoso. Entre las maquilladoras se sabía que era así, lo comentábamos entre nosotras y muchas veces»

 

«Nuestra jefe de turno, por ejemplo. Ella se reía y decía que él era así, que no nos teníamos que preocupar. Y es verdad que su actitud era generalizada, porque con absolutamente todas tenía el mismo desatino. Yo intentaba no pescarlo, hasta que terminamos, se paró y al despedirnos me agarró y me corrió la cara para que le diera un beso en la boca. Yo quedé fría. No supe cómo reaccionar más que con una risa nerviosa. Todo esto hay que sumarlo, como te dije, a los comentarios que hacía mientras una trabajaba. Como él estaba sentado en un piso o en una silla, quedaba a la misma altura de mis pechugas y estaba todo el rato mirándomelas. Esto no pasaba una o dos veces, sino siempre. Cuando él llegaba era como “¡Ag!, otra vez Villegas”. Desde que entraba hasta que se iba había que aguantar cosas así, incluso en los retoques de estudio, frente a demás personas, solía agarrar la mano con la que una sujeta el pincel para “acariciarse” la cara»

 

«Un día llegó antes que todos al estudio. Al saludarme me abrazó y en vez de poner la mejilla, la corrió para que le diera un beso en los labios. Esta vez, alcanzó a rozarme los labios con su boca. De nuevo quedé descolocada, tenía 26 o 27 años y me sentí vulnerada. También lo comuniqué y la respuesta fue la misma, que para qué lo tomo en serio si él es así y con todas, que no era algo personal. Incluso la situación dio pie para que me molestaran»

 

Precisamente por esto es que muchos hombres odian al Movimiento Feminista. Porque a una mujer empoderada no la van a poder a acosar y abusar, y si lo hacen lo más probable es que ahora tengan el valor para denunciarlos 




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8 comentarios

    • ¿Acoso? ¿Comportamiento obsceno? Mas razones aún para mandar a ese viejo de mierda y su discursillo de intelectualoide conservador al carajo. Y respecto de van a quitarle la tribuna al chascón, no estaría tan seguro. Con la experiencia en vueltas de carnero (basta recordar cuan pro-concertación era este gañán en los noventas) y genuflexiones hacia el establishment que se ha dado este sujeto, no es del todo imposible que luego de un tiempo «congelado» de la TV, lo pongan en algún programita de «debate de actualidad», quizás con el deschavetado de Del Rio, con quien hizo equipo en el Tolerancia Cero.

    • Sería malo que fuera pervertido, el problema es que además es un subnormal arrogante, básico, inculto, pretencioso, ególatra, misógino, clasista, etc, etc.
      La verdad es que no se merece que uno gaste tiempo escribiendo la lista de epítetos que merece

  1. viejo culíao ordinario, y con esos pelos se las da de intelectual. se quiere parecer a mark twain , cuando en verdad mas parece un orangutan viejo,pero degenerado. pd: que me disculpen mis amigos los orangutanes por conpararlos con este concha de su madre lascivo.

  2. Era esperable, después de todo quién podría escuchar algo de Villegas que no sea repulsivo? En su vida privada debe ser peor incluso.

  3. lo lindo de estos weones es que, como todas las distorsiones que padecen (ladrones, estafadores, abusadores, golpeadores, pedófilos, etc) son hábitos, es sólo cuestión de tiempo para que terminen pillados, sino, pregúntenle a Lavanderos, Longueira, Davalos, Karadima, Novoa, Delano, Jadue, Piñera y un sin fin de parásitos más

  4. @notelodire los izquierdistas sabemos que los únicos que quieren todo gratis son tus adorados milicos. y me alegra ver el mar de contradicciones que ahora tienen los milico mierda, destrozaron a Baradit siendo que no acoso personalmente a nadie pero ahora con el chascón Villegas se hacen los lesos. Hasta una pinochetista como la doctora Maria Luisa Cordero lo terminó echando al agua. No hay peor ciego que el que no quiere ver.

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