Tras pasar 11 meses en la cárcel por un montaje, acusados de quemar el Metro Pedrero con un video falso demandarán al Estado

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¿Quién les devuelve los 11 meses que perdieron? Ojalá ganen la demanda y no tengan que trabajar nunca más

 

Luego de confirmarse que estuvieron once meses en la cárcel sólo por un montaje que incluía incluso un video falso, los acusados de quemar el Metro Pedrero anunciaron que demandarán al Estado. Una nota de Publimetro detalla:

 

A través de un fallo de 127 páginas, el 7º Tribunal Oral en lo Penal de Santiago justificó en detalle la absolución de Daniel Morales Muñoz y de B.E.S.M, imputados por el Ministerio Público por el incendio que afectó a la estación Pedrero del Metro, en medio del «estallido social». Y a la luz de los antecedentes, no descartó que la prueba expuesta en el juicio haya sido parte de un montaje.

 

La única prueba que podría dar cuenta de la participación de los imputados, dice la resolución, «no da fe de que lo que realmente se exhibió haya sido tal cual ocurrió». Se detalla que se trata de un video de casi 30 minutos, que a juicio del tribunal «contiene graves y fuertes errores en la confección de la cadena de custodia, así como de su posterior manipulación». Además, precisa que el propio subgerente del Metro de las líneas 2 y 5, Cristián Lezaeta Echeverría, aseveró haber visto el material, «sólo en la preparación del juicio oral».

 

La sentencia hace presente que se indicó que la prueba «fue creada el día 5 de noviembre de 2019, y así lo dijo el inspector Cabello, pero al ser contrastado con el hecho que aparece entregada al Sr. Marín el día anterior al de su creación, y luego de varias respuestas inentendibles». En definitiva, establece, el video que los inculpaba «no se sabe en verdad cuándo y quién lo creo».

 

De acuerdo con lo expuesto por el abogado defensor, Rodrigo Román, esta argumentación valida lo que ellos expusieron desde un comienzo: «no hay antecedentes para establecer que los videos se extrajeron fielmente de la cámara de seguridad del metro. Parece un montaje». Y agregó que, en este caso, «el Ministerio Público, sin ningún filtro y absoluta falta de profesionalismo, le compró el cuento a la policía (…) Claramente el actuar da cuenta que era para rendirle cuentas o mostrar resultados a los poderosos». Teniendo en cuenta eso, reiteró que buscarán la presentación de una demanda civil en contra del Estado. «Esperamos que los tribunales civiles valoren las circunstancias», acotó.

 

ENTREVISTA REALIZADA POR LA VOZ DE LOS QUE SOBRAN:

-¿Cómo han sido para usted estos primeros días en la casa?

-Han sido complicados. Los primeros días me costaba dormir y me despertaba asustado, creyendo que me volverían a buscar para llevarme detenido. Pienso en lo que viene, en retomar mi vida, y eso me ha costado mucho, porque a donde voy me reconocen como la persona que fue acusada de quemar el metro, y me he sentido expuesto, como un foco de atención, porque salí en todas las noticias y ahí me inculparon. Quiero volver a mi vida normal, pero no creo que eso ocurra. Ya no soy el mismo. A donde voy me piden que cuente mi historia, todo lo que vivimos. Sé que me costará encontrar trabajo por todo lo que ha pasado, pero tengo que rehacer mi vida.

 

-Antes de ser detenido, ¿cómo era su vida?

-Mi vida era la familia, mis hijos (de 4 y 12 años), el trabajo y el estudio. Íbamos al parque, era bien apegado a mis dos niños, estar ahí con ellos, enseñarles a ser buenas personas, la importancia de los estudios, que no pasen a llevar a los demás. Trabajaba de colorista en Sherwin Williams, trabajaba harto, de la casa a la pega y de la pega a la casa y estaba estudiando, sacando el cuarto medio. Tenía varios planes: arreglar la casa, nos queríamos comprar un auto, estaba progresando en mi trabajo, me habían cambiado de oficina, iba todo bien y cuando pasó todo esto, mi vida se truncó, se detuvo. Me la arruinaron de un momento a otro.

 

-¿Qué pasó esa noche en la estación?

-Llegué, yo iba con ropa de trabajo, nos juntamos, y en la protesta no había solamente hinchas de Colo Colo, había gente con la camiseta de la U, personas con poleras de distintos restaurantes de comida rápida, gente que venía de sus trabajos a protestar. No recuerdo la hora, pero entraron a la estación, y fue cosa de segundos. Yo me quedé en la puerta, esperando al B, y nos vinimos para la casa en micro. De verdad, ni mi sobrino ni yo quemamos la estación. Puede ser que estuvimos en el momento y en el lugar equivocado, pero debíamos protestar.

 

-Después del incendio en la estación continuamos con nuestras vidas. Yo seguí yendo a trabajar. Todo siguió igual sin saber lo que pasaría. Cuando tomaron detenido a mi sobrino el siete de noviembre, inmediatamente supe que si caía él caería yo, porque andábamos juntos esa noche. Siempre tuve esa sensación. Al día siguiente de su detención lo fui a ver, y le pregunté si él había quemado el metro y me juró que era inocente, se lo volví a preguntar y me insistió lo mismo. Lo miré y le dije que no importaba si nadie le creía, porque yo sí creía en él

 

–¿Cómo se dio su detención?

-Cuando B estaba detenido, salía a la calle y sentía que un auto me seguía. Iba a la plaza y me miraban desde los árboles. Mi compañera (esposa) me decía que la seguían en la feria. Y ahí me di cuenta que faltaba poco para mi detención. Incluso una semana antes, mientras caminaba con mi hijo mayor le dije que ahora él tenía que cuidar a su mamá y a su hermana, que él pasaba a ser el hombre de la casa cuando yo no estuviera. Me miró solamente. Y un día antes de ese 13 de diciembre, hablé con mi hermano y le dije que por favor cuidara a mi familia. Al otro día estaba en un banco en Pedro de Valdivia, se acerca un policía y dice “¿Daniel Morales?”, le contesté que sí, y me dice que yo elegía si lo hacíamos por la buena o por la mala. Fue todo muy tranquilo, pero sentí mucha vergüenza.

 

“Cuando empezó el juicio y empezaron a mostrar las pruebas, me di cuenta altiro que el vídeo tenía algo raro porque mi cara se quedaba pegada, cuando yo estaba en movimiento. Los chats de WhatsApp también los tergiversaron, dijeron que nos pusimos de acuerdo para ir a quemar el metro, y en verdad nos estábamos coordinando para ir a jugar una pichanga semanas antes. Manipularon las pruebas, y pagamos nosotros, ¿quién me devuelve el año que perdí en prisión?”, pregunta  Daniel.

 

11 meses en Santiago Uno

-Cuando llegué a la cárcel no tenía colchón, ni luz, no tenía nada. Solo me iluminaba la luz que entraba por una pequeña ventana. Por las noches sentía como andaban los chinches por mi cuerpo. No podía dormir, pensaba en los 20 años que arriesgaba en la cárcel. La vida en prisión no pasa, todos los días son iguales, no existen los domingos, ni la Navidad. Para el año nuevo miraba los fuegos artificiales desde la ventanita que había en mi celda, no pude soportarlo, me tomé una pastilla para dormir. El corazón se me puso gris. Era inocente y estaba en prisión

 

-¿Cómo fue el trato que le dieron en Santiago Uno?

–De los gendarmes no tengo mucho que decir, pero sí de mis compañeros. Al principio estaba en el módulo 12, y había cien personas aproximadamente. Habíamos hartos presos políticos, ahí conocí al Jesús Zenteno, a Benjamín Espinoza, al Matías Rojas, ellos estaban por el incendio en el Hotel Principado de Asturias. Con esos cabros éramos cercanos porque hablábamos de todo, política, de la música del “Yisus” (Zenteno), nos dábamos fuerzas entre todos. Habían cabros que estaban por  molotov e incendio. Organizábamos pichangas entre nosotros. Cabro nuevo que entraba, lo guiaba, lo ayudaba a adaptarse, porque uno entra hablando distinto, y adentro debes cambiar. Sin embargo, hace énfasis en su preocupación por el estado de Jesús Zenteno, a quien ve muy deteriorado y triste.

 

-¿Qué planes tiene por el momento?

-La pesadilla aún no se ha terminado. Aún falta saber si el gobierno va a pedir anular el juicio o no. Cuando ya sepamos que está todo en orden, ahí recién me sentiré tranquilo, antes no. Solo queremos que pase todo esto y rehacer nuestra vida. A mi sobrino le destrozaron la vida, tuvo que madurar de golpe, él ya no es el mismo niño de antes, el niño risueño. Le quitaron su inocencia




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6 comentarios

  1. no solo debe demandar al estado… debe demandar a piñera, blumel, Rozas, el fiscal y todos quienes resulten responsables. Y no solo en tribunales chilenos. Tambien estos merecen ser juzgados en la haya como los criminales, genocidas e incendiarios .

  2. jajajajajjajajajaaja se salvo la escoria ql deberian haberlo metido preso sus buenos años. Para q quede claro imbeciles de GAMBA, el weon no es inocente, el video no es falso. La wea esq el metodo para obtener el video fue irregular.

    Pero aca como les encanta defender delincuentes y siguen jurando q piñera quemo el metro no les va a entrar en la cabeza jajajajajajajajaj simios qls valen mierda

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